Mi primera cata
A pesar de mi afición desmedida a los efluvios etílicos de fin de semana y mi rendida adoración a la cerveza, no ha sido el vino un mundo que me haya subyugado, probablemente porque mi relación con todo tipo de licores y alcohol ha sido muy superficial, muy aquí te pillo aquí te mato sin llegar a profundizar jamás en el por qué de la obtención o la pureza de los sabores sin hablar ya de las características culturales y sociales que provocaban la aparición de determinadas bebidas en ciertos puntos geográficos.
Gracias a mi curiosidad insaciable, he ido últimamente adentrándome de un modo muy somero en el fascinante mundo del vino y me he dado cuenta que la historia de cualquier bodega y sus caldos, tienen los ingredientes fundamentales de cualquier novela de intriga o folletín melodramático impregnándose de historia, ambiciones, rivalidades ancestrales, lucha por el poder, competiciones... En fin, historias que te atrapan desde el primer momento y cuando quieres darte cuenta, has sucumbido a una trama real como la vida misma.
Comenzaré aquí una serie de relatos en torno a una botella de vino esperando que salga del gusto de todos, especialemente del mío. ¡Salud!
Gracias a mi curiosidad insaciable, he ido últimamente adentrándome de un modo muy somero en el fascinante mundo del vino y me he dado cuenta que la historia de cualquier bodega y sus caldos, tienen los ingredientes fundamentales de cualquier novela de intriga o folletín melodramático impregnándose de historia, ambiciones, rivalidades ancestrales, lucha por el poder, competiciones... En fin, historias que te atrapan desde el primer momento y cuando quieres darte cuenta, has sucumbido a una trama real como la vida misma.
Comenzaré aquí una serie de relatos en torno a una botella de vino esperando que salga del gusto de todos, especialemente del mío. ¡Salud!